HISTORIAS "AVENTURA SABROSA"Les pedimos que nos contaran sus historias más sabrosas, ¡y sí que las contaron! Aquí están las mejores aventuras sabrosas, para que las disfrute. Porque con Peptosí, está cubierto.* * Úselo según las indicaciones. | ||||||||
| Fue durante un viaje especial a San Antonio, Texas, que mi viejo y querido amigo Pepto-Bismol ¡me salvó una vez más! Mi hijo recientemente se graduó en entrenamiento militar básico. Comí por demás en esos pocos días que estuvimos allí; ¡mi estómago estaba a punto de estallar! —Lisa Estábamos de vacaciones en St. Pete's, Florida, en el Pier Mall. Allí hay una tienda con las salsas más picantes del mundo. Las probamos a todas, mojando las papas mientras bailábamos. Hasta que probamos la más picante de todas, ¡con un escarbadientes! ¡Estábamos tan felices de tener Pepto! —Kim Me encanta el Tabasco y estaba probando salsas picantes en una de las pequeñas tiendas de un centro comercial en Nueva Orleans. Probé una salsa verde que creí era medianamente picante. ¡Pero no lo era! Se llamaba "Kryptonite" y parecía que me estaba prendiendo fuego. Me aseguré de comprar un frasco grande de Pepto antes de irme. —Charles
Mi prometido (ahora mi esposo) y yo estábamos en un restaurante mexicano cuando nos sirvieron como plato de entrada una tortilla simple con queso. Mi esposo creyó que sería gracioso esconder jalapeños debajo del queso. Le di un mordisco y comencé a sentir que mi boca se prendía fuego. —Mary Estábamos en un restaurante y mi esposo olvidó decirme que las gotas de salsa suave eran en realidad, gotas de salsa picante. Mordí un trozo enorme de comida y de inmediato sentí que me estaba prendiendo fuego. No me refiero a "un poquito picante", ¡sino que salían llamas picantes de mi boca! —Allison Comí un poco de spaghetti picante. La salsa era ácida y no estoy acostumbrada a las comidas condimentadas o picantes y por eso, lógicamente, no me cayó bien. Necesitaba alivio rápido, entonces recurrí a Pepto. ¡Qué alivio tan dulce! —Lia
Cada vez que viajo al Caribe o al sur de la frontera, me llevo a Pepto-Bismol. Por alguna razón, al cabo de unos días de tanto comer, ¡mi estómago pide auxilio! —Gayle La semana pasada, tenía dolor de estómago y Pepto de Cereza me ayudó a controlar los eructos malolientes y me alivió el nudo que tenía en el estómago. No hay nada más asqueroso que volver a saborear la gallineta de la noche anterior. —Kathleen La comida más extraña que haya probado en toda mi vida es el cuy (cobayo) cuando viajamos a Ecuador. Es una comida cultural de ese lugar y siempre pruebo de todo aunque sea una vez. Es similar al pollo, ¿no? No, era viscoso, salado y grasoso. No es para mí. —Teresa
Mi familia y yo pasamos una semana en Aruba. Se nos fue la mano en una parrillada brasileña. Primero, la barra de ensaladas, que era monstruosa e incluía carnes, quesos, verduras, etc. Luego, todos nos devoramos entre siete y ocho platos diferentes de carne. Después de la cena, ¡todos nos recuperamos con Pepto! —Mike Me gusta Pepto-Bismol de Cereza porque me ayuda a controlar mis problemas estomacales. Cuando tengo diarrea y náuseas, me ayuda tomar un trago de Pepto para volver a mi estado normal. —Shirley Estuve en Pecos Wilderness, Nuevo México, durante seis meses. Teníamos alimentos básicos, pero mayormente debíamos comer los frutos de la tierra. Una de las comidas más frecuentes eran las ardillas; la peor comida era el puercoespín. Era algo duro, de sabor fuerte, y para nada mi favorito. ¡Necesitaba mi Pepto! —Sarah
Como mi esposo y yo somos adictos a la comida, decidimos irnos a NYC en nuestra luna de miel. El primer día que llegamos, mi esposo excedió un poco los límites comiendo comida coreana, india, italiana y china. Gracias a Pepto de Cereza, pudimos disfrutar de nuestra luna de miel. —Shahla Hace diez años, trabajé en un restaurante latino. Era la única persona que no tenía origen latino y por eso, los demás cocineros trataban por todos los medios de ver cuánto picante podía tolerar. ¡Gracias Pepto! —Barbara |